A pesar de que Scaloni optó por una alineación con varios cambios para dosificar cargas, la Albiceleste impuso condiciones desde la primera mitad. Giovani Lo Celso abrió el marcador a los 19 minutos con un espectacular tiro libre de zurda, y poco después, a los 31 minutos, Lautaro Martínez estiró la ventaja desde los doce pasos tras un penal cobrado a favor de la selección.
En el complemento, Jordania encontró el descuento a los 55 minutos gracias a una aparición de su figura, Musa Al-Taamari, rompiendo así el arco de Emiliano “Dibu” Martínez. Sin embargo, el partido guardaba una página más para los libros de historia: Lionel Messi ingresó para jugar la última media hora y frotó la lámpara. A los 79 minutos, el capitán clavó un golazo de tiro libre directo que sentenció el 3-1 definitivo. Con esta anotación, el astro argentino alcanzó los 19 goles en Copas del Mundo, afianzándose todavía más como el máximo artillero histórico de la competición.
Cumplido el primer objetivo, la Selección Argentina ya deja atrás la tranquilidad de la fase de grupos y se mete de lleno en la fase de eliminación directa. El camino hacia la defensa del título entra en su etapa más vibrante y sin margen de error.
El próximo desafío de la Albiceleste será por los dieciseisavos de final frente a Cabo Verde. El encuentro crucial se disputará el próximo viernes 3 de julio a las 19:00 (hora Argentina) en Miami, donde se espera un marco espectacular de hinchas argentinos alentando al campeón.
A partir de ahora, cada partido es una final. La Scaloneta demostró tener variantes operativas, frescura en el recambio y el factor clave de siempre: un Messi encendido y dispuesto a seguir haciendo historia.
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