Regirá desde mañana, 1 de octubre, pero podría ser anunciado recién el miércoles. Ya Energía autorizó la suba del 19,67% a las transportistas por la “inflación acumulada” del semestre abril-septiembre. En tanto se avanza en el esquema de facturación “plana” para evitar volver a repetir los picos que se dan en invierno.
Desde este 1 de octubre se tiene que reajustar la tarifa domiciliaria del gas. Cabe recordar que en la audiencia pública que se dio a principios de mes, las distribuidoras se presentaron con pedidos de incremento que fueron desde el 40 al 200%. Pero desde la –ahora- Secretaría de Energía siempre advirtieron que no permitirían una suba que superara el 30%.
El jueves se conoció que el Enargas autorizó un incremento del servicio de transporte del gas, en un 19,67% (las empresas habían solicitado un 30%) y que la falta de consenso en la elaboración de los nuevos contratos que fijan las condiciones entre las operadoras y las distribuidoras, el anuncio de la suba del gas domiciliario se podía demorar hasta este miércoles, pero finalmente se conocerá mañana, cuando el Enargas publique los nuevos cuadros tarifarios.
Aunque hasta el viernes a la tarde seguían las conversaciones al respecto, el secretario de Energía, Javier Iguacel recordó que “de la audiencia pública salió un promedio de entre 30% y 35% en pesos, que esperamos que como en el verano baja el consumo, no se sienta tanto en el bolsillo”, sostuvo en declaraciones a La Red. El razonamiento de Iguacel se basa en que a partir del próximo año se empezará a implementar un esquema de “tarifa previsible”, nivelando el monto en cada factura bimestral que reciben los consumidores.
Así, con excepción de la Patagonia que aún conserva parte del consumo subsidiado, según la información que trascendió, en el próximo cuadro tarifario, los clientes de las categorías R1 y R2 (que son más de la mitad) pasarían de una boleta mensual de $ 440 a $ 600, en teoría. Pero, como comienza el período estival y el consumo cae mucho, es probable que el desembolso final sea menor al que arrojan esos cálculos. Lo mismo sucederá con los clientes R3 (casi un tercio del padrón). En los números, su factura no bajaría de $ 1.700, pero el calor hará que esa cifra recién aparezca en la boleta de abril.
Cambios en la tarifa social
Los beneficiarios mantendrán el 100% de descuento hasta un bloque máximo de consumo, a partir del cual comenzarán a abonar el total del precio.
El bloque lo establece cada distribuidora, por lo que varía según la región del país. En diciembre del año pasado, el Gobierno había dictado una resolución que también recortaba el beneficio para los usuarios de gas con tarifa social, que finalmente fue suspendida. Y ahora se volvió a aplicar.
Transportadoras
En los considerandos de las resoluciones, que habilitan una suba del 19,67% a las transportadoras, (10 puntos menos que lo solicitado por las empresas) el Enargas aclara que “en lo que hace a la no automaticidad del procedimiento de ajuste semestral, en el marco de las Actas Acuerdo, se ha previsto un procedimiento por el cual las Licenciatarias no podrán hacer un ajuste automático por aplicación del índice antes mencionado, sino que deberán presentar los cálculos ante este Organismo, con una antelación no menor a quince días hábiles antes de su entrada en vigencia, a fin de que esta Autoridad Regulatoria realice una adecuada evaluación considerando otras variables macroeconómicas que permitan ponderar el impacto en las economías familiares, que no se limite al conjunto de asalariados, tal como se previera en un inicio, sino que considere niveles de actividad, salariales, jubilaciones, entre otras cuestiones”.
Además, subraya luego que “la no automaticidad del ajuste comprende no sólo una cuestión procedimental, sino que reviste también contenido sustancial”. A raíz de ello, se remarca que “ha analizado la evolución de distintos indicadores de precios de la economía” y que a partir de dicho análisis se notó que “existía existía una notoria disparidad entre el IPIM y otros indicadores de la economía”.
Rebaja en dólares
Durante el último invierno, las distribuidoras de gas cobraron facturas con un dólar a $ 18, pero tuvieron que pagar ese mismo insumo con un tipo de cambio a más de $ 28. Eso creó una deuda millonaria entre quienes llevan gas a hogares y comercios, contraída con los productores. La idea del Poder Ejecutivo es que esa deuda se salde a partir del año que viene en 12 cuotas o más, un asunto que se dialogaba entre la secretaría de Energía y las empresas.
Con respecto al gas para el período que va entre octubre de 2018 y marzo de 2019, las productoras de gas accedían a cobrar US$ 4 -medido en millón de BTU, la unidad de referencia del sector- para que eso lo trasladen las empresas de distribución. Sin embargo, esa cifra es diferente con el dólar a $ 28 -como cuando lo tasaron en los materiales para las audiencias públicas- que con el tipo de cambio a más de $ 40, como el de estos días.
En la última semana, los productores le comunicaron a la secretaría de Energía que están dispuestos a cobrar US$ 3,72 por el gas: un promedio que cubre el rango que va entre US$ 3,40 que ofrecerían de la Cuenca Austral con US$ 3,85 que vale el gas de Neuquén. Es una rebaja del 10% en dólares con respecto a lo que se había informado en las audiencias públicas de septiembre.
Además, la secretaría de Energía y las productoras acordarían un dólar a $ 38 por el gas que se entregue durante los próximos meses. Tras la recuperación en la producción, sobra gas en el verano y hasta se lo puede volver a exportar en contratos cortos como sucede desde este viernes con Chile.
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