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Las Malvinas están pobladas por 846 hombres y 568 mujeres

  La población de las islas Malvinas asciende a 846 hombres y 568 mujeres. Los datos oficiales, brindados este día, dieron cuenta de un crecimiento importante de los residentes isleños, dado que el anterior relevamiento, de 1863, había determinado una cantidad de 352 hombres y 214 mujeres.   El crecimiento se originó en la expansión […]

 

La población de las islas Malvinas asciende a 846 hombres y 568 mujeres. Los datos oficiales, brindados este día, dieron cuenta de un crecimiento importante de los residentes isleños, dado que el anterior relevamiento, de 1863, había determinado una cantidad de 352 hombres y 214 mujeres.

 

El crecimiento se originó en la expansión agropecuaria que se manifestaba en la región, especialmente en la Patagonia, a partir de la implantación ovina. La posibilidad de convertirse en hacendado fue un poderoso motor migratorio para los nuevos colonos.

 

A pesar de que la ocupación británica se llevó a cabo sin grandes incidentes, la desidia de Londres, luego de consumar el despojo, produjo largos años de vacío de poder en el archipiélago.

 

En esos días, “la pequeña colonia fue teatro de desórdenes y asesinatos; los colonos traídos por Vernet y algunos indios prisioneros que le habían sido entregados por el gobierno argentino, se levantaron contra el representante de Vernet y algunos otros colonos y destruyeron lo que quedaba todavía de la pequeña colonia”. La llegada del barco “Challenger” hizo que se restableciera el orden, que no volvió a ser alterado desde entonces (Louis Ferdinand Martial. Misión al Cabo de Hornos).

 

No obstante, las primeras imágenes que aportaba el archipiélago a los recién llegados no eran prometedoras. “Al desembarcar en esas islas, el extranjero experimenta un sentimiento de sorpresa y a la vez de melancolía al contemplar el paisaje que se extiende ante su vista. Cordones de colinas rocosas, dominadas por algunas cumbres áridas y elevadas, surgen de inmensas llanuras onduladas, cubiertas de un pasto corto y tieso. En los valles, numerosos estanques y turbales de color negruzco, algunos arbustos achaparrados, algunas matas de brezos en medio de las cuales se ve pacer grandes rebaños de carneros; ningún árbol viene a variar la uniformidad de este monótono paisaje. Las colinas redondeadas que limitan esas llanuras están formadas por arenisca cuarzosa y cubiertas de trozos de roca de todos tamaños. Numerosos arroyos de agua pura y cristalina se deslizan sobre el grueso manto de turba que en todas partes cubre el terreno” (op.cit.).

 

El francés no se explicaba la ausencia de bosques, siendo un terreno y un clima tan similar al de Tierra del Fuego e isla de los Estados. Recordó también que todos los intentos por introducir árboles fracasaron.

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